viernes, 31 de julio de 2009

Un poema: "El mañana efímero", de Antonio Machado



Nada mejor en este 2009 en el que se ha cumplido -concretamente el pasado 22 de febrero- el 70º aniversario de su triste fallecimiento en Colliure, Francia, donde escapaba de la ignominia franquista, que recordar al gran Antonio Machado a través de una de sus más contundentes y deslumbrantes creaciones: el poema El mañana efímero, de tema socio-político, escrito en Baeza en 1913.


EL MAÑANA EFÍMERO

"La España de charanga y pandereta,
cerrado y sacristía,
devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y de alma quieta,
ha de tener su mármol y su día,
su infalible mañana y su poeta.
El vano ayer engendrará un mañana
vacío y ¡por ventura! pasajero.
Será un joven lechuzo y tarambana,
un sayón con hechuras de bolero;
a la moda de Francia realista,
un poco al uso de París pagano,
y al estilo de España especialista
en el vicio al alcance de la mano.
Esa España inferior que ora y bosteza,
vieja y tahúr, zaragatera y triste;
esa España inferior que ora y embiste
cuando se digna usar de la cabeza,
aún tendrá luego parto de varones
amantes de sagradas tradiciones
y de sagradas formas y maneras;
florecerán las barbas apostólicas
y otras calvas en otras calaveras
brilláran, venerables y católicas.

El vano ayer engendrará un mañana
vacío y ¡por ventura! pasajero;
la sombra de un lechuzo tarambana,
de un sayón con hechuras de bolero,
el vano ayer dará un mañana huero.
Como la náusea de un borracho ahíto
de vino malo, un rojo sol corona
de heces turbias las cumbres de granito;
hay un mañana estomagante escrito
en la tarde pragmática y dulzona.

Mas otra España nace,
la España del cincel y de la maza,
con esa eterna juventud que se hace
del pasado macizo de la raza.
Una España implacable y redentora,
España que alborea
con un hacha en la mano vengadora,
España de la rabia y de la idea."


(Foto: Imagen de Antonio Machado, tomada poco antes de su muerte.)

jueves, 23 de julio de 2009

10 años sin Claudio Rodríguez



El pasado 22 de julio se cumplió la primera década transcurrida desde el fallecimiento del gran poeta zamorano Claudio Rodríguez (1934-1999), indiscutiblemente una de las mejores voces de la poesía española de la segunda mitad del siglo XX, y autor, entre otros, de dos de los poemarios más redondos, intensos y brillantes que nuestras letras hayan producido en los últimos tiempos: Don de la ebriedad, de 1953, y Conjuros, de 1958. De ambos libros recordaremos a continuación sendos poemas bien célebres, a los que se añadirá un tercero, perteneciente a la obra de 1965 Alianza y Condena: se trata de "Un suceso", a mi juicio uno de los poemas de amor más conmovedores de toda la historia de nuestra literatura.


(De Don de la ebriedad)

"Como si nunca hubiera sido mía,
dad al aire mi voz y que en el aire
sea de todos y la sepan todos
igual que una mañana o una tarde.
Ni a la rama tan sólo abril acude
ni el agua espera sólo el estiaje.
¿Quién podría decir que es suyo el viento,
suya la luz, el canto de las aves
en el que esplende la estación, más cuando
llega la noche y en los chopos arde
tan peligrosamente retenida?
¡Que todo acabe aquí, que todo acabe
de una vez para siempre! La flor vive
tan bella porque vive poco tiempo
y, sin embargo, cómo se da, unánime,
dejando de ser flor y convirtiéndose
en ímpetu de entrega. Invierno, aunque
no esté detrás la primavera, saca
fuera de mí lo mío y hazme parte,
inútil polen que se pierde en tierra
pero ha sido de todos y de nadie.
Sobre el abierto páramo, el relente
es pinar en el pino, aire en el aire,
relente sólo para mi sequía.
Sobre la voz que va excavando un cauce
qué sacrilegio este del cuerpo, este
de no poder ser hostia para darse."


***

(De Conjuros)

ALTO JORNAL

"Dichoso el que un buen día sale humilde
y se va por la calle, como tantos
días más de su vida, y no lo espera
y, de pronto, ¿qué es esto?, mira a lo alto
y ve, pone el oído al mundo y oye,
anda, y siente subirle entre los pasos
el amor de la tierra, y sigue, y abre
su taller verdadero, y en sus manos
brilla limpio su oficio, y nos lo entrega
de corazón porque ama, y va al trabajo
temblando como un niño que comulga
mas sin caber en el pellejo, y cuando
se ha dado cuenta al fin de lo sencillo
que ha sido todo, ya el jornal ganado,
vuelve a su casa alegre y siente que alguien
empuña su aldabón, y no es en vano."


***

(De Alianza y Condena)

UN SUCESO

("Bien est verté que j'ai amé
et ameroie voulentiers..."
François Villon)


"Tal vez, valiendo lo que vale un día,
sea mejor que el de hoy acabe pronto.
La novedad de este suceso, de esta
muchacha, casi niña pero de ojos
bien sazonados ya y de carne a punto
de miel, de andar menudo, con su moño
castaño claro, su tobillo hendido
tan armoniosamente, con su airoso
pecho que me deslumbra más que nada
la lengua... Y no hay remedio, y le hablo ronco
como la gaviota, a flor de labio
(de mi boca gastada), y me emociono
disimulando ciencia e inocencia
como quien no distingue un abalorio
de un diamante, y le hablo de detalles
de mi vida, y la voz se me va, y me oigo
y me persigo, muy desconfiado
de mi estudiada habilidad, y pongo
cuidado en el aliento, en la mirada
y en las manos, y casi me perdono
al sentir tan preciosa libertad
cerca de mí. Bien sé que esto no es sólo
tentación. Cómo renuncio a mi deseo
ahora. Me lastimo y me sonrojo
junto a esta muchacha a la que hoy amo,
a la que hoy pierdo, a la que muy pronto
voy a besar muy castamente sin que
sepa que en ese beso va un sollozo."

jueves, 16 de julio de 2009

Homenaje al profesor Mario de Miguel

A MARIO DE MIGUEL EN SU ADIÓS A LAS AULAS

A quienes, además del placer de conocerle, hemos tenido la fortuna de ser alumnos de Mario, nos corresponde afirmar, sin duda alguna, que en él ha acertado a encarnarse una de las mayores virtudes de cuantas pueden adornar a un docente: la seriedad divertida. Dicho de otra forma, y afinando el recuerdo: sólo al alcance de una genialidad como la suya se hallaba, por ejemplo, la ocurrencia de rematar un episodio infructuoso en clase –de esos que necesitarían una comprensión inmediata y palmaria de los alumnos- con uno de sus míticos “no flowers?”. Mario es así: capaz de la ironía más cordial; ésa donde lo grave deviene risa en cualquier momento, porque su sangre irrevocable de profesor aprendió con los años que una de las mejores fórmulas para enseñar consiste en hacer memorable incluso el mismo pasto del olvido.

Y entiéndaseme: no es que la lengua de Shakespeare, Dickens, Wilde o T. S. Eliot se nos antojara vana lluvia de abril; sí, en cambio, y las más de las veces, un endiablado dédalo cuya vereda de salida carecía de atajos hasta su pálida angostura. De manera que Mario, con su hilo de Ariadna siempre presto, o lo que es lo mismo, con sus sencillas y concretas explicaciones, con su forma de proponer, de precisar y de corregir, con su estilo de enseñar sin trampa ni cartón, tan auténtico que el inglés, en sus clases, sonaba fluido y continuo sin asomo alguno de engolamiento, siempre se las ingeniaba para que en nuestra memoria acabaran grabándose los peculiares secretos de un idioma brumoso que, finalizado el horario lectivo, únicamente saldría a nuestro encuentro vestido de disco, de casete o de frecuencia modulada, merced a los éxitos internacionales de la música “pop”. Por eso Mario, de igual manera, se valía de las canciones de moda a la sazón como herramienta de trabajo; para nuestra sorpresa y nuestro gozo, pues entonces inequívocamente sabíamos que su faceta más jovial, más ocurrente, iba a mostrarse pletórica.





Toda esta divertida seriedad, crisol donde vinieron a fundirse conocimiento y destreza –además de cintura, mucha cintura-, ha contribuido decisivamente a hacer hoy del legado de Mario de Miguel algo grande y digno de la loa mejor; incluso más, algo completamente vivo que en nosotros, quienes fuimos sus alumnos a lo largo de varias generaciones, palpita no sólo en el inglés que con él aprendimos y ya no olvidaremos: también en el ejemplo de generosidad y entrega que día a día ha querido darnos con admirable sencillez. Como el más sabio profesor cuya pasión consiste, efectivamente, no en demostrar sino en mostrar.

En la hora de su adiós a las aulas, llegado el momento de su merecida jubilación; de tu muy merecida jubilación, Mario, deseamos decirte: Thank you very much for your hard work, your patience and your goodness. Congratulations and good luck! La mejor de las suertes, Mario amigo, en esta nueva etapa que comienzas. Como todas las anteriores, a buen seguro que llevará por bandera tu sereno entusiasmo, tu cordial alegría.


Texto publicado en el número correspondiente al mes de julio de 2009 de la revista "Este de Madrid", en Rivas-Vaciamadrid y Arganda del Rey.

(Foto: Junto a Mario de Miguel, durante el homenaje que se le rindió, por su reciente jubilación, en el Instituto de Enseñanza Secundaria "Grande Covián" de Arganda del Rey, Madrid, el pasado 12 de junio de 2009.)

miércoles, 8 de julio de 2009

Un libro para los más jóvenes: "Mil millones de tuberías", de Diego Arboleda y Raúl Sagospe



No ha pasado un año desde la aparición de su primer libro, Tic-tac (en colaboración con la magnífica ilustradora argentina Eugenia Ábalos, y tras haberse alzado con el Primer Premio, dentro de la Modalidad Infantil, en el Certamen de Cuentos Ilustrados "Diputación de Badajoz" de 2008), y ya en 2009 mi querido amigo Diego Arboleda tiene en su haber la publicación, bajo el sello de la Editorial Anaya, de una nueva obra que, sin duda, le consolida como una de las voces más originales e interesantes de la narrativa escrita para niños y jóvenes en nuestro país: hablamos de Mil millones de tuberías, donde esta vez comparte protagonismo con el también excelente ilustrador Raúl Sagospe.

Predominando el tono épico sobre el lírico, a diferencia de lo que ocurría en Tic-tac, Mil millones de tuberías se nos presenta como una irrevocable aventura cuyo entrañable "héroe-niño", M, acertará nada menos que a convertir su propio país en un lugar más bello y habitable a fuerza de pericia e inteligencia. A través de una especie de "educación vital", que no sentimental en este caso, el personaje de M vertebra y catapulta una historia donde asombrosos meteoritos, científicos idiotas, proscritos fontaneros e innumerables tuberías se aúnan para componer la fisonomía imposible de un reino tan metálico como sanguíneo, cálido y apasionante.

Merced a esta segunda obra, Diego Arboleda demuestra seguir en la brecha de una literatura innovadora para los más jóvenes; una literatura en la que la fantasía no se subordina en ningún momento al falso cálculo sociológico o a modernas vacuidades, sino que profundiza en las propias inclinaciones e inquietudes para hallar las auténticas raíces del sentir inteligente de los lectores, allí donde lo original no sólo parece deslumbrar: también resuena verdadero. Con sus chispazos característicos de inventiva y humor, la prosa trepidante de Diego, además, encuentra aquí un dinámico y generosísimo correlato en las muy atractivas ilustraciones de Raúl Sagospe, hasta el extremo, en muchas ocasiones, de generar un perfecto contrapunto capaz de exacerbar los perfiles más hilarantes del texto. Todo un acierto, pues, la reciente edición de Mil millones de tuberías: libro entretenido en grado sumo, y tan hermoso como sólo puede serlo lo inapelablemente necesario.

miércoles, 1 de julio de 2009

Audacia loca...

Audacia loca de mujer siempre tu cuerpo,
el temor siempre.
Azul posible
eres cielo aquí abajo,
pues, como subiendo,
te haces carne en el delirio de las nubes.
Abrazarte, condenarte.
Deshacerte.
Es el miedo medida de esta altura
pero el cielo está intacto.
Azul posible.

LIBROS DE ANTONIO DAGANZO:

SIENDO EN TI AIRE Y OSCURO
Editorial Slovento, Colección Poesía, Madrid, 2004.
Prólogo de Bernardino M. Hernando - Ilustraciones de Eugenia Ábalos y Jorge Canto.


QUE EN LIMPIDEZ SE ENCUENTRE
Ediciones Vitruvio, Colección Baños del Carmen, n°117, Madrid, 2007.


MIENTRAS VIVA EL DOLIENTE
Ediciones Vitruvio, Colección Baños del Carmen, nº 217, Madrid, 2010; 2ª edición, 2014; 3° edición, 2015.
En Ecuador: El Quirófano Ediciones, Guayaquil, 2014.
Libro recomendado por la Asociación de Editores de Poesía (España).
Finalista del Premio de la Asociación de Editores de Poesía 2010.


LLAMARSE POR ENCIMA DE LA NOCHE
Ril Editores, Colección Poesía, Santiago de Chile, 2012.
Texto de contraportada de Guido Eytel.
Con el patrocinio de la Facultad de Ingeniería, Ciencias y Administración de la Universidad de la Frontera, Temuco (Chile).
Mención de Honor "Luis de Góngora y Argote" de Poesía, concedida por el Instituto de Estudios de Literatura Contemporánea (España).


CLÁSICOS A CONTRATIEMPO (La música clásica en la era "pop-rock")
Ensayo divulgativo sobre música culta.
Ediciones Vitruvio, Madrid, 2014.
Ilustraciones de Eugenia Ábalos.


JUVENTUD TODAVÍA
Ediciones Vitruvio, Colección Baños del Carmen, n° 527, Madrid, 2015.
Premio de la Crítica de Madrid 2015.

Sinfonía de las palabras. Textos de Antonio Daganzo. Edición de Vicente Etxarte.

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