Madrid, 2007.
VERSOS LIMPIOS
"Nunca faltarán agoreros, sentados en sus sillones relax con vistas al Parnaso, que hablen de la autocomplacencia de la poesía actual. Los agoreros, faltaba más, también son poetas. Pero poetas-estatua, de esos que sueltan metáforas todo el tiempo a sus perros pitiminís, que son los únicos que soportan estoicamente tanto sermón apocalíptico.
La realidad es que vivimos un buen tiempo para la poesía. Se publica mucho, dicen algunos, cuando no hay nada más saludable que una gran variedad de poéticas. Es tarea del lector elegir. Hay resentidos que añoran los grises tiempos en que sólo publicaban cuatro.
Antonio Daganzo Castro (Madrid, 1976) publicó en 2004 Siendo en ti aire y oscuro, y recién comenzado el 2007 nos regala Que en limpidez se encuentre (Ediciones Vitruvio). Como apasionado de la música, ésta se cuela en los poemas, dando al volumen profundidad y coherencia. También hay referencias a poetas que escribieron sus versos plasmando la importancia del ritmo: Valéry, Garcilaso, San Juan de la Cruz. Se deduce que estos autores han sido lecturas fundamentales para Antonio Daganzo, que sabe combinar la tradición más clásica con un toque ultimísimo y actual. Toda poesía es herencia pero hay que saber renovar desde una libertad absoluta, y eso sólo se consigue cuando las muchas lecturas han dejado un poso en el poeta.

La música, el amor, la libertad, el olvido... Temas que afloran en las cuatro partes de este libro, que comienza con un "Preludio" que es una declaración de principios:
“Lápiz de ayer,
papeles de mañana:
haced de este mi hoy el paraíso."
Eso es Que en limpidez se encuentre, la búsqueda del Paraíso en la tierra, de la felicidad siempre a la medida del hombre. Nos fue dada la capacidad de amar, de componer música, de escribir; elementos que pueden llevar a esa eternidad con fecha de caducidad que es la felicidad para los mortales y, precisamente, la muerte otorga a toda empresa humana eternidad.
No hay olvido si hoy podemos escuchar las obras de los grandes compositores que llevan siglos siendo polvo. No hay olvido si nuestros labios rescatan las palabras de los muertos, que amaron y sufrieron y dejaron el más bello testamento del Hombre: la poesía.
Volvamos al principio: la gente, hoy, sigue escribiendo versos y su lectura nos da sosiego y esperanza. Este libro es ejemplo de lo que se puede hacer sin dogmas ni esclavitudes poéticas. Versos limpios. Versos rescatados de la mejor tradición y puestos al día. Como escribe Antonio:
“El más grave error de quien olvida
es creer que el olvidado hará lo mismo”.
Olvidemos a los agoreros. Hay que leer poesía, toda."
El escritor José Vicente Sala (Oliva, Valencia, 1973) es autor de los poemarios Diario de retorno, Premio de Poesía "Eladio Cabañero" 2001 (Ediciones Vitruvio, 2002) y Ciclo austral, Accésit del XV Premio Internacional de Poesía "Jaime Gil de Biedma" (Visor Libros, 2005).
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