miércoles, 4 de enero de 2012

Palabras de Jesús de la Peña en la Tertulia "Arco Poético" - 15 de diciembre de 2011




A continuación reproduzco algunas de las palabras, referidas a mi quehacer literario y en especial al tercero de mis libros, Mientras viva el doliente, que, el pasado 15 de diciembre de 2011, pronunció el poeta e ingeniero Jesús de la Peña (Noviercas, Soria, 1932) en el marco de la Tertulia "Arco Poético" -coordinada por la escritora gallega Pepa Nieto-, justo antes de que yo brindara la lectura de algunos de mis poemas publicados e inéditos.

Una vez más, quiero agradecer públicamente a Jesús de la Peña su generosa presentación, y el rigor y la simpatía con las que se ha acercado a mi obra. Y, naturalmente, ese agradecimiento se extiende a mi querida amiga Pepa Nieto, a quien debo la ocasión de haber podido recitar en uno de los foros literarios más destacados de Madrid.



FRAGMENTOS DE LA PRESENTACIÓN DE J. DE LA PEÑA PARA A. DAGANZO

"(...) Antonio Daganzo no es una joven promesa como pudiera dictarnos la apariencia. Lo de joven salta a la vista de sus 35 años, pero de promesa no hay nada. Él es una auténtica realidad poética.

Nuestro amigo madrileño es poeta por vocación artística bien estudiada (es Licenciado en Ciencias de la Información) y mejor arraigada en lo cultural, especialmente en el ámbito de la música clásica a la que dedica su voz en la radio desde hace 15 años. Es natural, pues, que la música, su sentimiento y hasta sus instrumentos y elementos, pueblen su obra poética.

(...) Cuando nos presentaron, Antonio, muy gentilmente, me regaló un ejemplar de cada una de sus publicaciones, con una cariñosa dedicatoria. Leí agradecido las tres y los tres títulos. (...) El último me llamó poderosamente la atención. Parecía que tendría que haber un protagonista doliente: se me había aparecido el enganche. (...) El término doliente se prodiga en la obra de Thomas Mann, y (...), para mi sorpresa, lo primero que encuentro es, antes de la "Introducción", precisamente una cita de Mann, extraída de su Montaña mágica.

… La enfermedad era la forma depravada de la vida. ¿Y la vida?...

No he podido reconstruir la cita dentro de la novela para dilucidar si está puesta en boca de Thomas Mann, directamente, o de su personaje interpuesto, Settembrini, que, al alimón con su autor, se reparten intervenciones pedagógicas sobre el humanismo, la vida, la muerte, la enfermedad, el tiempo, la fisiología, la felicidad y cien cosas más.

Y ¿quién es el doliente en el libro de Antonio Daganzo? El hombre, pero sobre todo, un niño; sin duda, el autor niño. También en el sanatorio de Davos había niños que terminaron allí sus días. A nuestro poeta le fue mucho mejor, afortunadamente. Y por suerte para nosotros, lo recuerda.

El libro contiene 35 poemas que van desde el primero en que se alumbra la luz al hombre en el nacimiento

… / y el astro cobra luz de futuro mortal/ … / y se transforma en hombre: / enfermedad soy yo.

hasta el último que empieza con el final del primero:

Enfermedad soy yo / mas también soy su silencio, / su dormir impasible. / Llevo escrita la muerte: / la humana condición grabó en mi pecho / un alfabeto indescifrable / que mis ojos comprenderán sobre el abismo, / cuando ya nada importe.

para terminar en afirmación solemne:

Y cuando mire atento mi corazón cansado / hallaré puras fuerzas, desde el niño que fui desarrolladas, / para gritar ya hoy, / prendiendo, pese a todo, un común fuego: / “Soy este hombre que ahora vive”.

La forma de expresión de Antonio Daganzo es de apariencia sencilla pero de interpretación difícil pues se apoya en un imaginario que con frecuencia vira hacia lo surrealista. El sueño o la ensoñación febril le ayudan. La colección de sus nueve sonetos, titulada "Perros de arena", son una buena muestra.

Retendré, sin embargo, algunos versos de entre ellos; los más directos:

… ¿Por qué calláis, a qué fingir, arteros? / ¿No comprendéis que el miedo me tortura, / que espero aún la calma del ladrido? …

en el primer soneto; o estos dos tercetos del tercero:

… Morir para olvidar, mas morir tarde, / que el alma tarde aprende su mentira, / su condición de cuerpo ensimismado; / que tarda mi ilusión en ser cobarde: / a un cielo se encomienda y ya suspira / por recobrar al dios que yo he matado.

El dios que nuestro poeta había hecho morir en estos versos anteriores:

La queja, / la voz más animal y al tiempo más humana. / … / La mayor evidencia de que el impulso divino está en nosotros. / Y de que Dios no existe.

conclusión que ratifica en el poema siguiente, La inexistencia de Dios...:

… / ¿Cuál es el sentido del humano sufrir / si Dios ha creado al hombre, lanzándolo a la vida? / …





Para terminar, me voy a referir al conjunto de nueve poemas que se agrupan bajo el título de "Memoria del doliente".

Como dije antes, el niño era nuestro poeta cuando lo fue, y su memoria es lo que aquí nos dibuja. He tenido confirmación de que el cuadro clínico es el de una alergia infantil superpuesta a la maldita asma, y el cuadro plástico es el que nos ofrece ahora desde su madurez en el lienzo de sus recuerdos ensoñados.

La gente no suele dar importancia a ese cuadro clínico hasta que lo sufre. Yo he tenido ocasión de padecerlo en mi hijo mayor y en mi nieto menor, y me solidarizo con Antonio y con sus padres, a quienes, por cierto, dedica sus versos.

El polvo de la tiza, los hervores de la primavera (enero en primavera -ventanas cerradas en defensa del viento portador de polen-), los accesos agudos y los intermedios, cuando el niño aprendía a ser misterio de sí mismo al sepultar la mera sombra del ahogo, según nos dice el poeta.

Sin juegos, sin escuela (su madre se lo enseñó todo, en casa, pero, sobre todo, que … no era / la espuria sombra de un dolor extraño, cruel e injusto… ), sin recreos ni compañeros que lo distrajeran. Nuestro poeta de hoy es deudor de aquel drama de ayer.

.. / forzoso prisionero de sus días sin calles, necesitaba la lectura / … / leer era vivir, / leer daba la vida que pasaba de largo / ante el doliente, / porque la vida enfermedad era entonces también vida de enfermo. / … / Fue la madre voluntariosa / quien enseñó al niño a leer. / Y fue así como un hijo roto / nació, tan ileso milagro, / dos veces de su propia madre.

Salidas extemporáneas al hospital en busca de respiración flexible, donde el niño una vez no fue niño, pues lloró como adulto de frustración ya vieja.

El niño creció y pasó de la lectura a la escritura: el final de la enfermedad no fue brusco, tomó su tiempo, … / pero el verso encerrado, / cerrado en su constancia, / se fue envolviendo de una textura curva, / … / la asunción de los otros empezó a ser el reto, / vida afuera, / cuando las horas de quietud se incrementaron / y la ansiedad hubo de buscarse en alma extraña.

Así se hizo el poeta. Pero nadie mejor que él para contárnoslo."


(Foto 1: Retrato de Jesús de la Peña.)

(Foto 2: En la Tertulia "Arco Poético" el pasado 15 de diciembre, con Pepa Nieto y Jesús de la Peña, dando este último lectura a su presentación.)

No hay comentarios:

LIBROS DE ANTONIO DAGANZO:

SIENDO EN TI AIRE Y OSCURO
Editorial Slovento, Colección Poesía, Madrid, 2004.
Prólogo de Bernardino M. Hernando - Ilustraciones de Eugenia Ábalos y Jorge Canto.


QUE EN LIMPIDEZ SE ENCUENTRE
Ediciones Vitruvio, Colección Baños del Carmen, n°117, Madrid, 2007.


MIENTRAS VIVA EL DOLIENTE
Ediciones Vitruvio, Colección Baños del Carmen, nº 217, Madrid, 2010; 2ª edición, 2014; 3° edición, 2015.
En Ecuador: El Quirófano Ediciones, Guayaquil, 2014.
Libro recomendado por la Asociación de Editores de Poesía (España).
Finalista del Premio de la Asociación de Editores de Poesía 2010.


LLAMARSE POR ENCIMA DE LA NOCHE
Ril Editores, Colección Poesía, Santiago de Chile, 2012.
Texto de contraportada de Guido Eytel.
Con el patrocinio de la Facultad de Ingeniería, Ciencias y Administración de la Universidad de la Frontera, Temuco (Chile).
Mención de Honor "Luis de Góngora y Argote" de Poesía, concedida por el Instituto de Estudios de Literatura Contemporánea (España).


CLÁSICOS A CONTRATIEMPO (La música clásica en la era "pop-rock")
Ensayo divulgativo sobre música culta.
Ediciones Vitruvio, Madrid, 2014.
Ilustraciones de Eugenia Ábalos.


JUVENTUD TODAVÍA
Ediciones Vitruvio, Colección Baños del Carmen, n° 527, Madrid, 2015.
Premio de la Crítica de Madrid 2015.
Premio "Sarmiento" de Poesía (Valladolid, 2017).

Sinfonía de las palabras. Textos de Antonio Daganzo. Edición de Vicente Etxarte.

Loading...