
"Fluye el tiempo inmortal y en su latido
sólo palpita estéril insistencia,
sorda avidez de nada, indiferencia,
pulso de arena, azogue sin sentido.
Resuelto al fin en fechas lo vivido
veo, ya edad, el sueño y la inocencia,
puñado de aridez en mi conciencia,
sílabas que disperso sin rüido.
Vuelvo el rostro: no soy sino la estela
de mí mismo, la ausencia que deserto,
el eco del silencio de mi grito.
Mirada que al mirarse se congela,
haz de reflejos, simulacro incierto:
al penetrar en mí me deshabito."
El soneto "Pequeño monumento", aparecido primeramente en el poemario Puerta condenada, pasó a formar parte después de la amplia obra que lleva por título Libertad bajo palabra, donde quedaron reunidos muchos de los poemas compuestos entre 1935 y 1957 por el gran escritor mexicano Octavio Paz (1914-1998), Premio Cervantes en 1981 y Premio Nobel de Literatura en 1990.
1 comentario:
Maravilloso soneto; una declamación a la madurez y su evidencia.
Buena elección, Antonio.
Mari Carmen
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