sábado, 19 de diciembre de 2015

"Juventud todavía": Palabras de presentación de Elena Muñoz en el Mirador Literario de Covibar (Rivas-Vaciamadrid)



El pasado 10 de diciembre de 2015 tuvo lugar la presentación en Rivas-Vaciamadrid, concretamente en el Mirador Literario de Covibar, del quinto de mis poemarios, Juventud todavía (Ediciones Vitruvio, Colección "Baños del Carmen", n° 527; Madrid, 2015). Vuelvo a expresar mi profundo agradecimiento a mis queridos compañeros y amigos Ricardo Virtanen, Manuel Hernández, Candela Arevalillo y, por supuesto, a Elena Muñoz, cuyas generosas y magníficas palabras de presentación de la obra reproduzco seguidamente:


"Descubrir a Antonio Daganzo como poeta hoy, a través de este libro, sería injusto con él y con la poesía. Antonio Daganzo ha sido, es y será un gran poeta para deleite de los que disfrutamos de sus versos, y esta afirmación, en la que no cabe discusión alguna, se cimenta en las páginas del libro que se presenta esta tarde.

Juventud todavía, editado en la Colección "Baños del Carmen" de Ediciones Vitruvio, es el quinto poemario de nuestro autor, el sexto libro si contamos el maravilloso ensayo Clásicos a contratiempo.

Por tanto bastaría con señalar, para justificar su calidad y su lectura, que este poemario vuelve a mostrar las señas de identidad del poeta: una maravillosa factura, unos versos perfectamente construidos, unas imágenes que nos evocan sensaciones, texturas, sentimientos de una etapa vital muy determinada. Características que evolucionan de una manera coherente en la trayectoria poética de Antonio Daganzo, desde la infancia e inocencia retratada en Mientras viva el doliente (2010) a la vitalidad amorosa de Llamarse por encima de la noche (2012), para llegar al momento de Juventud todavía, un compromiso con la nostalgia y la vida de quien ya roza la madurez con la punta de los dedos.

Encontramos en sus páginas un recorrido por el estadio humano más anhelado, el que más añoranza produce pero que, curiosamente, es el más ignorado cuando lo vivimos, porque para el saciado no existe el hambre, ni para el joven existe la juventud. Es, desde una visión del pasado, desde donde somos capaces de medir y de reconocer el poso que ese tiempo, ya decantado, ha dejado en nosotros.

"¡Juventud, divino tesoro, te vas para no volver!", cantaba Rubén Darío ante la insoslayable pérdida, cuya esencia es esa pura inconsciencia vital que necesita de una reflexión madura, como la que hace Antonio Daganzo, para valorarla.

La juventud es ese cáliz colmado que todos queremos apurar hasta el final, sin importar las frustraciones, las dudas, la incertidumbre, alargando la permanencia a través de esa continuidad desde el primer poema que da título al libro: "Colmando cálices del mundo, / juventud todavía".

Juventud que nace en ese instante iniciático en el que perdemos la infancia al descubrir por primera vez el amor: "Era el mundo perfecto. // Así lo fue hasta el día / en que me enamoré por vez primera", nos dice el poeta. Y entonces, como el puente que enlaza ese descubrimiento, surge el, tal vez, nunca escrito primer verso: "...su asombroso y desnudo parentesco / con el primer amor".


Con Manuel Hernández y Elena Muñoz,
el pasado 10 de diciembre de 2015,
en el Mirador Literario de Covibar (Rivas-Vaciamadrid)

No podía el poeta, en este recorrido por esa primavera vital, soslayarse de caminar por la noche, cómplice tantas veces de la juventud. Espacio silencioso y oscuro en donde los libros de estudio se convierten en compañeros. Noche, también, recorrida en las voces de la amistad y las calles de una ciudad amada como Madrid: "Sabes que no la habitas / y que nunca lo harás, / que un autobús te espera al final de la noche, / y, sin embargo, / amas..."

La juventud siempre se nos presenta en la memoria brillante, deslumbrante en su halo de tiempos felices, despreocupados, pero la realidad nos dice que no es así. Y Antonio Daganzo, con gran lucidez, nos lo muestra a través de sus palabras, de sus poemas que nos hablan de la vanidad, del vacío, de la duda que embarga a quien espera conocer lo desconocido, el dolor del desengaño, e incluso la traición sin perder los propios valores: "Si de baja traición / también somos culpables, / yo alego en mi defensa / que le negué a la altura todo verso rastrero".

Dicen que la madurez es como llegar a la cumbre de una montaña, desde la que puedes ver lo que fue e intuir lo que será. Desde esa atalaya, Antonio Daganzo ha transformado en palabras ese balance, aún no cerrado, como así nos lo indica ese adverbio, "todavía", que forma el segundo término del título del poemario. Lo que el poeta nos presenta es una visión panorámica de un tiempo determinado al que no pone fronteras, sino que perpetúa en su constante devenir vital, como así nos lo asevera en su poema final "Los héroes": "Si no cabe remedio / muramos siendo jóvenes por siempre".

Termino mi intervención tal y como la comencé. La lectura de Juventud todavía no nos descubre la calidad del poeta, pero sí se apuntala a través de esta obra que nos habla con su propia voz, con música propia. Nostalgias fecundas, aprendizajes, superaciones y presentimientos a través de los versos de Juventud todavía, que lo convierte en un instrumento con el que escarbar en la memoria, recreando lo vivido pero afrontando el futuro desde la experiencia juvenil, que nos anima a seguir en el camino, y cuya atemporalidad nos acompañará para siempre. "Juventud, alta niña de besos imposibles. / Juventud ya sin tiempo y todavía"."

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LIBROS DE ANTONIO DAGANZO:

SIENDO EN TI AIRE Y OSCURO
Editorial Slovento, Colección Poesía, Madrid, 2004.
Prólogo de Bernardino M. Hernando - Ilustraciones de Eugenia Ábalos y Jorge Canto.


QUE EN LIMPIDEZ SE ENCUENTRE
Ediciones Vitruvio, Colección Baños del Carmen, n°117, Madrid, 2007.


MIENTRAS VIVA EL DOLIENTE
Ediciones Vitruvio, Colección Baños del Carmen, nº 217, Madrid, 2010; 2ª edición, 2014; 3° edición, 2015.
En Ecuador: El Quirófano Ediciones, Guayaquil, 2014.
Libro recomendado por la Asociación de Editores de Poesía (España).
Finalista del Premio de la Asociación de Editores de Poesía 2010.


LLAMARSE POR ENCIMA DE LA NOCHE
Ril Editores, Colección Poesía, Santiago de Chile, 2012.
Texto de contraportada de Guido Eytel.
Con el patrocinio de la Facultad de Ingeniería, Ciencias y Administración de la Universidad de la Frontera, Temuco (Chile).
Mención de Honor "Luis de Góngora y Argote" de Poesía, concedida por el Instituto de Estudios de Literatura Contemporánea (España).


CLÁSICOS A CONTRATIEMPO (La música clásica en la era "pop-rock")
Ensayo divulgativo sobre música culta.
Ediciones Vitruvio, Madrid, 2014.
Ilustraciones de Eugenia Ábalos.


JUVENTUD TODAVÍA
Ediciones Vitruvio, Colección Baños del Carmen, n° 527, Madrid, 2015.
Premio de la Crítica de Madrid 2015.

Sinfonía de las palabras. Textos de Antonio Daganzo. Edición de Vicente Etxarte.

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