miércoles, 30 de marzo de 2011

Presentación de "Las cartas que debía", de Rafael Soler




Justo dos años después de su regreso al panorama literario merced al magnífico libro Maneras de volver, el sobresaliente escritor y querido amigo Rafael Soler (Valencia, 1947) nos regala un nuevo poemario, aparecido bajo el sello, una vez más, de Ediciones Vitruvio -en la prestigiosa Colección "Baños del Carmen", como su nº 256-, y con un título de lo más sugerente: Las cartas que debía.

La presentación del libro se celebrará el miércoles 6 de abril, a las 20:00 hrs., en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid (c/ Claudio Coello, nº 98), contándose con las palabras previas de Ramón Hernández, y con la participación también del responsable de Ediciones Vitruvio, Pablo Méndez. Sin duda, allí estaremos.

Y como adelanto, valga este poema de Las cartas que debía; texto penetrante y lleno de ingenio que reproduzco aquí por gentileza de su propio autor. ¡Muchas gracias y enhorabuena, Rafael!


ENSAYO GENERAL CON VESTUARIO

"Un escenario extravagante y ruidoso
tan cerca del mar que todos los erizos
quepan en un palco

un escenario en todo caso
con seis batas rodeando una camilla
un cenicero pletórico de culpas
y un adverso buscando a su contrario

un escenario pues en consonancia
con la vida de estreno que hoy acaba

en el centro

una ausencia clamorosa
un presente y su mirada ausente
un extraño de paso emocionado

un pantalón vacío y una blusa con historia

un monje si procede
un suspiro en busca de su luto
todas las lágrimas que dicen ser pacientes

y la palabra perdón en voz bien baja
resonando en el patio de butacas."


miércoles, 23 de marzo de 2011

Escúchame...

Escúchame
agitar el agua secreta y perezosa,
memoria de la suave ablución que convocaba,
doblar los juncos,
dar al insecto un motivo de lucha
en su indolencia,
vulnerar a la par que el martinete.
Escucha esta energía desatada, rebosante,
elemental,
silbar por fin bajo tu cuerpo,
chocando contra sus vallas escondidas
y ascendiéndote el alma hasta el desnudo,
allí donde claudica el artificio.
Escucha cómo el aire está en ti,
soy yo, y me he hecho viento
en el instante que ha sido mi ventura:
te he erizado la piel,
te he emocionado.
Vencida, que ensordeciste tu alma en las lagunas.

martes, 15 de marzo de 2011

Un poema y un poemario de Javier Jover: "Deberes para pasado mañana" ("Una pátina de verdad")




"Escribe la palabra VIENTO con el óxido de la intemperie
y clávala a conciencia sobre una roca del litoral.
Sujeta bien sus letras siguiendo una línea de sal
cerrando la bahía,
a la vista de todos,
bien grande cada mayúscula como anzuelo hacia el norte,
alineada con los ángulos del aire
y en la perspectiva del vuelo,
firme en su sitio como sombra del horizonte.

Pon orden en las lluvias del invierno,
en el devenir de cada glaciación
adentro en la conciencia;
vigila la alternancia de las mareas,
el acoso de reptiles con pinturas de colores,
el tránsito de los barcos,
los grafismos de la noche.

Deja pasar el tiempo.

Reproduce en tu mente cada arruga de la costa,
cada embestida del mar,
su revuelo constante de espuma,
su llamada desde el sueño.

Deja pasar el tiempo
y espera.

Olvida los relojes,
los calendarios,
las agendas y los horóscopos,
el ciclo de las estaciones.

Deja pasar el tiempo.

Sal de esta lágrima
y espera:

un día llegará alguien
y hará el resto."


Este excelente poema, "Deberes para pasado mañana", pertenece a la obra titulada Una pátina de verdad (Calima Ediciones), Libro Recomendado por la Asociación de Editores de Poesía en 2010, y sexto de los poemarios debidos al escritor y editor balear, afincado en Madrid, Javier Jover (Palma de Mallorca, 1961).

Tras La luz que nunca yerra (Premio de Poesía de Alcalá de Henares 1991), El íntimo asedio (1994, Accésit del Premio "Rafael Alberti" 1992), Urano en la casa doce (1996), Domicilio (1999) y Moratoria (2004), con Una pátina de verdad Javier Jover prosigue su particular indagación ("más que el hallazgo, su búsqueda", escribe en el poema "Reticular") acerca del ser humano, de su interioridad en constante batalla con el tiempo en fuga, para intentar fijar, trascendiéndolo, y merced al lenguaje poético, un paisaje esencial donde la verdad pueda dejar al fin su pátina, si no salvadora al menos lúcida, porque "hay palabras que atraviesan el papel" y "detrás de cada paisaje hay una palabra escondida".

Obra singularmente amplia, férreamente vertebrada en cuatro secciones con diez poemas cada una, y con sendos textos de apertura y cierre para el libro todo, Una pátina de verdad se inclina en su mayor parte por la forma del poema largo -haciendo gala el autor de su maestría en el tratamiento del desarrollo lírico-, y por una imaginería de gran riqueza y singulares contrastes, como vienen a demostrar, por ejemplo, la extensa estrofa inicial del poema "Inventario", o textos tan logrados como "Azul y rosa" y "Tema con variaciones".

Delimitando un sujeto lírico absorto ante la naturaleza como metáfora del ser, ante el misterio que nos daña pero que también nos otorga realidad ("porque la vida es larga, / porque la noche puede ser larga, / a veces"), Javier Jover lega así un ambicioso libro, con mucho de tour de force, donde la reflexión sin rebozo y una desatada plasticidad encuentran su abrazo duradero.


martes, 8 de marzo de 2011

Palabras de Sergio Macías en la Tertulia Literaria Hispanoamericana "Rafael Montesinos" - 1 de marzo de 2011




Antes de brindar la lectura de algunos de mis poemas publicados e inéditos, tuve la inmensa suerte -y estoy profundamente agradecido por ello- de ser presentado, el pasado 1 de marzo en la Tertulia Literaria Hispanoamericana "Rafael Montesinos", por mi querido amigo, magnífico escritor chileno -afincado en Madrid desde hace unas tres décadas-, Sergio Macías (Gorbea, La Araucanía, 1938), poeta de sereno, hondo y luminoso decir, muy necesario ensayista y antólogo, y además Asesor Cultural de la Embajada de Chile en España, cuya cotidiana labor viene sirviendo para tender continuos puentes entre ambos países hermanos.

Reproduzco aquí las generosas y brillantes palabras, referidas a mi quehacer literario, que Sergio Macías leyó en el marco de la citada Tertulia "Rafael Montesinos". E igualmente publico las tres excelentes fotografías que figuran en esta entrada por gentileza de mi amigo Rafael César Montesinos, quien las tomó durante la celebración de la velada poética del pasado 1 de marzo.


ANTONIO DAGANZO CASTRO:
"Soy este hombre que ahora vive".


"Antonio es un joven poeta, pero ya con un camino que lo ha hecho su buen andar, como diría el eximio Antonio Machado. Se ha nutrido de las raíces de la vida, esto es, de lo fundamental del hombre: de la materia que lo rodea con sus luces, sonidos y descomposiciones, y con el misterio insondable del ser y del espacio que se anida y transita en la bóveda del alma para entregarnos, primero, un lenguaje de la interioridad del ser, y, luego, emociones nacidas, quizás, de una pesarosa realidad que arrastra consigo: "Mas, mientras tanto, / mientras viva el doliente / porque doliente soy sin que pueda evitarlo, / porque la vida está enferma de más vida, / de más doliente que sufrirá sin mí / en la ulterior estación del terco ciclo". Versos reiterativos, llenos de fuerza que aceptan una existencia que hay que amar a pesar de todo. Incluso, hasta el propio dolor. Su primer libro lleva una carga de pesimismo, por una concepción negativa de la vida. Lo cual no significa que sea una poética carente de calidad, no: muchas obras maestras de la literatura han empujado a los lectores a la desesperación y al suicidio, como en el caso de Residencia en la tierra, de Pablo Neruda. Pero con Daganzo no hemos llegado a ese extremo; simplemente él ha concebido la vida en un sentido muy hondo, como un habitante del silencio que lo hace refugiarse en el consuelo, en la búsqueda de una explicación de este frágil vivir.

Con toda la producción que ya lleva, comprobamos lo maduro y cuidadoso que es en la utilización del lenguaje. Por otro lado, nos encontramos con un activista literario incansable, a través de proyectos y programas culturales radiofónicos y de teatralización. Y, además, está casado con una chilena de las tierras de la Araucanía, es decir, de un territorio rebelde en el que sucumbieron, en primer lugar, él al amor, y otros al paisaje y a lo humano como Alonso de Ercilla, autor de La Araucana, Juvencio Valle, Pablo Neruda, etc., que no pudieron escaparse de la fuerza telúrica de sus volcanes, ríos, bosques y trigales. En Daganzo esta influencia se constata en un poemario aún inédito inspirado en Chile, de donde es oriunda su amada Carolina. Tiene un poema largo a Puerto Saavedra, que es un maravilloso lugar que le sirvió a Neruda -a quien tuve la suerte de conocer y de saborear directamente sus versos- para descubrir por primera vez el mar. El libro es un vuelo de Europa a Chile, a la otra orilla, como si saliera de lo oscuro para llegar a lo luminoso. En la obra está lo entrañable, que lo da el paisaje y el amor, y ambos se funden forjando la chilenidad.





Conocí a Antonio en una de estas famosas tertulias que fundó el gran amigo y maestro Rafael Montesinos, acompañado por la infatigable Marisa, y cuyo continuador es su hijo, que lleva su mismo nombre. Tradicional cenáculo de la poesía hispanoamericana, en el cual he tenido la ocasión de participar nueve veces desde que llegué a España, hace ya tantos años, a raíz de la dictadura en mi país. Aquí he estado leyendo mi creación presentado por José Manuel Caballero Bonald, Rafael Soto Vergés, José Hierro, Carlos Murciano, Pío Serrano, Remo Ruiz, y también presentando a Waldo Rojas, Eduardo Zepeda Henríquez, Remo Ruiz y ahora a Antonio Daganzo, lo que ha sido y es un privilegio, porque estamos en la tertulia hispana de más largo recorrido, con personajes de muy alta calidad.

Antonio Daganzo es Licenciado en Ciencias de la Información, pero sobre todo poeta. Como ya hemos dicho, con varios libros publicados: Siendo en ti aire y oscuro, Que en limpidez se encuentre y Mientras viva el doliente, este último recomendado como lectura, por la Asociación de Editores de Poesía, en "Babelia", de "El País". En ellos nos entrega reflexiones poéticas sobre el tiempo, la muerte, el cansancio y el destino. La debilidad humana dejándose llevar por los delirios y en la que nos topamos con el amor fundido en uno, a su vez hecho naturaleza, luz, música y memoria. Hay una permanente búsqueda de encontrarse: así el poeta asciende dentro de su propia rebeldía amorosa, como el viento en su aventura desbocada sin temer a nada. Lenguaje directo que no se apoya ni se disfraza con metáforas, pero sí, a veces, en los recuerdos, en personajes y sinfonías. Los poemas son frutos de la reflexión sobre la propia existencia, que hace surgir la queja para llegar a la conclusión de que Dios no existe. Versos también, a veces, enigmáticos pero siempre dolidos, donde no escapan las emociones de la infancia, la madre con su sabio magisterio: ""No eres la espuria sombra de un dolor extraño, / cruel e injusto; / hijo, tú eres tú, tú eres verdad". / El niño, entonces, aprendía a ser misterio de sí mismo".

En resumen, podemos afirmar que no es una poesía intimista, pero sí de la interioridad, del secretismo del espíritu, de la sangre y de los huesos. Una poesía que se desarrolla con las flaquezas y la fuerza de ser. Con el silencio, el dolor, la muerte y el amor. Quizás, por eso: "Soy este hombre que ahora vive"."





(Imagen 1: Sergio Macías.)

(Imágenes 2 y 3: De izquierda a derecha, Antonio Daganzo, Marisa Calvo y Sergio Macías.)

Fotografías de Rafael César Montesinos.

viernes, 4 de marzo de 2011

"Mientras viva el doliente": Finalista del Premio de la Asociación de Editores de Poesía - 2010




He tenido la satisfacción de que mi tercer poemario, Mientras viva el doliente (Ediciones Vitruvio, Colección Baños del Carmen, nº 217), haya figurado entre los finalistas del Premio de la Asociación de Editores de Poesía (A.E.P.), en la modalidad de mejor obra de habla hispana publicada en 2010. El galardón ha recaído en Luis Alberto de Cuenca, por su muy buen libro titulado El reino blanco (Editorial Visor). ¡Enhorabuena, Luis Alberto!





En la modalidad de mejor obra de habla no hispana, el premio de la A.E.P. ha sido otorgado al poemario Ladrar a la luna (Editorial Poesía eres tú, edición bilingüe), del iraquí Najim Mouhsin. Igualmente, nuestra felicitación.


LIBROS DE ANTONIO DAGANZO:

SIENDO EN TI AIRE Y OSCURO
Editorial Slovento, Colección Poesía, Madrid, 2004.
Prólogo de Bernardino M. Hernando - Ilustraciones de Eugenia Ábalos y Jorge Canto.


QUE EN LIMPIDEZ SE ENCUENTRE
Ediciones Vitruvio, Colección Baños del Carmen, n°117, Madrid, 2007.


MIENTRAS VIVA EL DOLIENTE
Ediciones Vitruvio, Colección Baños del Carmen, nº 217, Madrid, 2010; 2ª edición, 2014; 3° edición, 2015.
En Ecuador: El Quirófano Ediciones, Guayaquil, 2014.
Libro recomendado por la Asociación de Editores de Poesía (España).
Finalista del Premio de la Asociación de Editores de Poesía 2010.


LLAMARSE POR ENCIMA DE LA NOCHE
Ril Editores, Colección Poesía, Santiago de Chile, 2012.
Texto de contraportada de Guido Eytel.
Con el patrocinio de la Facultad de Ingeniería, Ciencias y Administración de la Universidad de la Frontera, Temuco (Chile).
Mención de Honor "Luis de Góngora y Argote" de Poesía, concedida por el Instituto de Estudios de Literatura Contemporánea (España).


CLÁSICOS A CONTRATIEMPO (La música clásica en la era "pop-rock")
Ensayo divulgativo sobre música culta.
Ediciones Vitruvio, Madrid, 2014.
Ilustraciones de Eugenia Ábalos.


JUVENTUD TODAVÍA
Ediciones Vitruvio, Colección Baños del Carmen, n° 527, Madrid, 2015.
Premio de la Crítica de Madrid 2015.

Sinfonía de las palabras. Textos de Antonio Daganzo. Edición de Vicente Etxarte.

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