
He aquí uno de los más fabulosos poemas debidos a ese admirable escritor que fue Salvador Espriu (1913-1985), clásico moderno de las letras catalanas, y una de las voces de mayor aliento lírico en la contemporaneidad de nuestra cultura hispánica, tan extraordinariamente diversa, tan alejada, en su propia naturaleza, de cualquier monolitismo empobrecedor, ridículo, interesado y, sobre todo, falso. Recordamos hoy, pues, "Inici de càntic al temple" en su versión original catalana, ofreciendo acto seguido su traducción al castellano.
INICI DE CÀNTIC AL TEMPLE
"Ara digueu: "La ginesta floreix,
arreu als camps hi ha vermell de roselles.
Amb nova falç comenceu a segar
el blat madur i, amb ell, les males herbes".
Ah, joves llavis desclosos després
de la foscor, si sabíeu com l'alba
ens ha trigat, com és llarg d'esperar
un alçacment de llum en la tenebra!
Però em viscut per salvar-vos els mots,
per retornar-vos el nom de cada cosa,
perquè seguíssiu el recte camí
d'accés al ple domini de la terra.
Vàrem mirar ben al lluny del desert,
davallàvem al fons del nostre somni.
Cisternes seques esdevenen cims
pujats per esglaons de lentes hores.
Ara digueu: "Nosaltres escoltem
les veus del vent per l'alta mar d'espigues".
Ara digueu: "Ens mantindrem fidels
per sempre més al servei d'aquest poble"."

INICIO DE CÁNTICO EN EL TEMPLO
"Decid ahora: "La retama florece,
por todo el campo hay rojo de amapolas.
Con la nueva hoz empecemos a segar
el trigo maduro y, con él, las malas hierbas".
Ah, jóvenes labios que se han abierto después
de la oscuridad, ¡si supierais cuán tarde
ha llegado el alba, cuán larga es la espera
de un alzamiento de luz en la tiniebla!
Mas hemos vivido para salvaros las palabras,
para devolveros el nombre de cada cosa,
para que siguieseis el recto camino
de acceso al pleno dominio de la tierra.
Miramos en la lejanía el desierto,
descendíamos al fondo de nuestro sueño.
Secas cisternas se convierten en cumbres
ascendidas por escalones de lentas horas.
Decid ahora: "Nosotros escuchamos
las voces del viento por el alto mar de espigas".
Decid ahora: "Nos mantendremos por siempre fieles
al servicio de este pueblo"."
(Foto 1: Retrato de Salvador Espriu.)
(Foto 2: Salvador Espriu firmando uno de sus libros.)



